La Visita Inesperada
Habían pasado diez meses desde la muerte de su esposo; estaba sentada en el patio trasero tomando el sol, su hija mayor salió a comprar helado con sus dos hermanos, Rebeca, la criada, estaba en la cocina preparando el refrigerio de la tarde; cuando escucho que alguien hablaba, pero no distinguía de quien era la voz, no sabia si era de un hombre o de una mujer, si era de in niño o un adulto, porque se oía distante, creyendo que Rebeca estaba tarareando en la cocina no le presto importancia. Pero cada vez se escuchaba mas cerca y empezó a ser más clara la voz, entonces quiso saber de quien era; levantándose de su silla tomo su bastón y se dirigió hacia la voz que la tenia inquieta; era una voz muy dulce, muy agraciada; parecía como la de una niña; pero ella no tenia hijas pequeñas.
Entonces ella recordó que su hermana le había dicho que la visitaría ese día, su hermana tenía una hija de cinco años.
- ¿Por qué Rebeca no me habrá anunciado que mi hermana estaba aquí ya?
- Se dijo a si misma. Camino por toda la casa y no encontró a nadie, entonces dispuso regresar a su cómoda silla, en el patio trasero.
De pronto empezó a ver todo más claro; acercándose por detrás, notó que había alguien en la silla; al llegar allí vio a una mujer mayor.
Con gran sorpresa dijo:
- ¿¡¡Soy yo!!?
- La luz comenzó a se más fuerte, y la voz más cercana; y una sombra con una hoz junto a ella.

